
Si, que pasa... cuando más trabajo tengo, vuelvo a retomar el blog. Contradictorio o quizá terapia para superar el
estres, a saber.
Y es que no me he podido
resisitir, no, lo siento. Hoy he llevado a los niños al
cole. Y me he cruzado con la mama de una nena que hace un par de cursos iba con mi hijo. Una tipa en apariencia simpática, que se limpia el potorro con papel de fumar cunado va al
WC. ¡
Ah!... pero no me saluda.
Ella, abogada mujer de abogado, no conduce (¿para que?). Hace un par de años me pidió que la llevara al juzgado a la salida del
cole... y desviándome de mi camino y llegando tarde mi destino, la llevé.
Pero ¡ese
dia era uno de los raros en que iba sin afeitar!. Pecado nefando que esta
opusdeina mujer no me perdonó. Presuponiendo que por llevar barba de un día era de izquierdas lanzó una
pulla pro-
PP. Y como a mi el
PP y el
PSOE siempre me han parecido las dos caras de la misma moneda, vamos, una mierda hedionda y podrida, cargué contra los populares.
¡Oh!, tu, musa
pija que supones que votando al
PP cada cuatro años salvas a España.
¡Oh!, tu, mujer de misa
cuasidiaria que se pasa por el forro de la entrepierna lo que dice el Vaticano.
¡Oh!, tu, hipócrita que pones cara amable cuando presupones que alguien es de tu cuerda pero que le retiras el saludo cuando ves que se aparta del dogma
pepeino.
¡Oh!, tu, mujer que malmetes a las espaldas de los demás, quizá porque te falta un poco de gimnasia sexual.
¡Oh!, tu, chata.
Permíteme que te mande a la mierda.
Etiquetas: gilipollas